50 Claves

Por David Puchol Esparza

El presente artículo pretende exponer los rasgos básicos que caracterizan el conocimiento que en la actualidad se dispone sobre este tipo de trastornos. A través de cincuenta claves extraídas de las investigaciones más recientes y enumeradas en las referencias bibliográficas, se pretende eliminar algunas creencias falsas y mitos muy extendidos y ofrecer información actualizada que facilite al lector interesado una mayor comprensión sobre los diferentes Trastornos Depresivos….

1/ Datos de la Organización Mundial de la Salud del año 2001 situaban en aproximadamente 450 millones las personas aquejadas de algún tipo de trastorno mental en todo el mundo.

2/ La Depresión es una de las enfermedades mentales más comunes, afectando en la actualidad a 340 millones de personas en todo el mundo.A pesar de que la Depresión permanece a menudo como una enfermedad no detectada y/o diagnosticada en su dimensiones reales,se calcula que entre un 2 y un 4 % de la población general padece este tipo de trastorno.

3/ La Depresión Mayor es el trastorno psicológico con mayor prevalencia en el mundo occidental. La Organización Mundial de la Salud sitúa la incidencia de la depresión (clínicamente diagnosticable) entre la población de los países más desarrollados en un 15%. Su expansión e incidencia es creciente en todos los grupos de edad aunque muy especialmente entre los más jóvenes.

4/ Con este ritmo de crecimiento y progresión, según la Organización Mundial de la Salud, para el año 2020 se convertirá en la segunda causa más importante de incapacitación y muerte, tan sólo superada por las enfermedades cardiovasculares.

5/ Teniendo en cuenta tanto su prevalencia real entre la población general como el volumen de interés e investigación científica generada a su alrededor en los últimos años podemos destacar como los principales Trastornos Depresivos los siguientes: La Depresión Mayor, La Distimia, el Trastorno Maníaco-Depresivo, El Trastorno Afectivo Estacional y el Trastorno Disfórico Premenstrual.

6/ Entre los síntomas más característicos de la Depresión Mayor se incluyen un persistente e intenso estado de ánimo decaído, una pérdida de interés o de capacidad para experimentar placer por aquellas actividades habituales que con anterioridad sí lo producían, cambios significativos en los niveles de apetito o en el propio peso corporal, modificaciones en los patrones de sueño habitual (bien por exceso o por defecto), pérdida de energía, sentimientos de inadecuación o culpa, enlentecimiento físico y apatía, dificultades de concentración, entorpecimiento en las habilidades cognitivas y pensamientos recurrentes sobre el suicidio o la muerte. La Depresión Mayor es el trastorno emocional más comúnmente diagnosticado.

7/ La Distimia, una forma menos severa, aunque de carácter más crónico, que la Depresión Mayor, es diagnosticada cuando el estado de ánimo depresivo persiste durante al menos dos años en adultos (un año en niños y adolescentes) y se encuentra acompañado por, al menos, otros dos síntomas depresivos. Muchas personas con Trastornos Distímicos también experimentan Episodios Depresivos Mayores.

8/ El Trastorno Bipolar o Trastorno Maníaco-Depresivo se caracteriza por la presencia de episodios de depresión mayor que se alternan con episodios de manía, definidos estos últimos por la presencia de períodos de estados de ánimo anormal y persistentemente elevados/sobreexcitados que se acompañan de síntomas característicos como una sobrevaloración de sí mismo, descenso en la necesidad de descanso y sueño, agitación física, sentimientos desproporcionados e injustificados de bienestar y euforía, delirios de grandiosidad, dificultades de concentración, sentimiento de invencibilidad, creencias no realistas sobre las propias capacidades y posibilidades, hiperactividad, incapacidad para relajarse o permanecer inactivo, irritabilidad, patrones de pensamiento especialmente rápidos y acelerados, tendencia al abuso de drogas (particularmente cocaína, alcohol y barbitúricos), sentimientos desproporcionados, injustificados y excesivos de euforia y bienestar, patrones de comportamiento significativamente diferentes a los habituales, habla rápida y en ocasiones de difícil comprensión, incremento significativo en los niveles de energía y actividad, fuga de ideas o experiencia subjetiva de aceleración del pensamiento, distraibilidad extrema o agitación psicomotora manifiesta por citar algunos de los síntomas más característicos de este Trastorno Depresivo.

9/ En cuanto a la manifestación clínica del Trastorno Bipolar,normalmente el episodio aparece de forma aguda… los síntomas pueden manifestarse en cuestión de días o semanas. La duración de los episodios, es muy variable… desde unos pocos días hasta varios meses, incluso en el mismo paciente. Previamente a la aparición de medicamentos efectivos, la duración media oscilaba entre seis meses y un año, pero en la actualidad suelen ser notablemente más cortos (semanas o pocos meses). Incluso con medicación, por lo general la duración de los episodios depresivos suele ser mayor que la de los episodios maníacos.

10/ Existe mucha menor investigación científica sobre el Trastorno Maníaco-Depresivo en relación con el resto de Trastornos Depresivos. Además, al ser un cuadro de aparición relativamente infrecuente, los estudios efectuados en la población general ofrecen datos estadísticamente menos fiables y significativos que los realizados sobre otros trastornos.

11/ El Trastorno Afectivo Estacional se caracteriza por la aparición de episodios depresivos recurrentes estrechamente vinculados a determinadas estaciones del año que ‘coexisten’ con estados de ánimo normales durante el resto del año. Se han identificado dos patrones estacionales de este tipo de Trastorno Depresivo: un tipo de aparición otoñal, el más habitual, también conocido como ‘Depresión Invernal’, en el que los principales Episodios Depresivos comienzan hacia finales del otoño y primeros meses del invierno y desaparecen durante los meses de verano, y un tipo de aparición primaveral, menos común, también denominado como ‘Depresión Veraniega’, en el que el Episodio Depresivo comienza hacia finales de la primavera y primeros meses del verano. Por regla general aparece por primera vez durante la etapa adulta temprana (la edad promedio de aparición se sitúa sobre los 23 años aproximadamente) y se presenta predominantemente en mujeres, con una frecuencia cuatro veces mayor que en los hombres.

12/ El Trastorno Disfórico Premenstrual es una variante severa del Síndrome Premenstrual que afecta aproximadamente al 5% de las mujeres en edad fértil, sin diferencias socioeconómicas, geográficas, étnicas o culturales. El trastorno aparece durante la semana previa a la menstruación y suele desaparecer hacia la mitad de ésta. Los síntomas característicos pueden clasificarse en físicos (cefalea, fatiga, hinchazón abdominal, hipersensibilidad mamaria, acné, etc), emocionales (ansiedad, depresión y hostilidad explosiva e irracional, forman la triada emocional más frecuentemente encontrada) y conductuales (son relativamente frecuentes las alteraciones en la alimentación y el incremento del sentimiento de aislamiento). La mayor parte de las mujeres experimenta alguna vez síntomas premenstruales, aunque en menos del 10% éstos son intensos. Puede iniciarse a cualquier edad de la vida reproductiva, aunque es más frecuente en la tercera década. Las investigaciones acerca de los factores de riesgo e incidencia familiar son preliminares y no lo suficientemente concluyentes.Lo mejor establecido es la existencia de una mayor prevalencia de trastornos afectivos previos.

13/ El término ‘Depresión’ a menudo resulta ser confuso y tiende a ser malinterpretado, ya que se utiliza con excesiva frecuencia para describir estados anímicos negativos ‘normales’ que desaparecen con facilidad o tienen un carácter transitorio. La persistencia, la severidad y la capacidad para interferir negativamente en la vida del individido son las claves que nos permiten distinguir los síntomas clínicos de la Depresión de aquellos otros estados emocionales negativos y/o fluctuaciones emocionales, habituales pero no patológicas.

14/ Los Trastornos Depresivos, a pesar de las creencias populares y de los falsos mitos, no son debidos a una ‘debilidad personal’, un ‘fallo de carácter’ o consecuencia de una ‘inmadurez psicológica’ latente. Una compleja combinación de factores biológicos, psicológicos y ambientales contribuyen y juegan un rol determinante en la aparición, consolidación y desarrollo de los síntomas característicos de la Depresión.

15/ Más de las dos terceras partes de las personas que sufren un Trastorno Maníaco-Depresivo tienen un familiar cercano con la misma enfermedad o con una depresión mayor, lo que sugiere el alto componente hereditario de este tipo de trastorno. Las probabilidades de padecer un Trastorno Bipolar son significativamente mayores en los hijos de enfermos bipolares. Cuando uno de los padres padece la enfermedad el riesgo para el hijo se sitúa entre el 15-30%. Cuando ambos padres padecen el trastorno el riesgo de aparición se dispara hasta alcanzar un porcentaje que oscila entre el 50-75%.

16/ La prevalencia de la Depresión mayor es 10 veces superior entre las personas nacidas con posterioridad al año 1945 que entre aquellos nacidos previamente. Este hecho tiende a apoyar las hipótesis que afirman que las raíces de la depresión en la mayoría de ocasiones no dependen, con exclusividad, de factores biológicos y/o genéticos.

17/ Se ha constatado unos niveles significativamente altos de variabilidad personal entre las personas aquejadas de los diferentes tipos de Depresión en relación a la clase e intensidad de los síntomas presentes, el desarrollo de la enfermedad o la respuesta a los diferentes tipos de tratamiento, lo que indica claramente que en la Depresión se encuentran implicados un complejo y variado número de factores y precipitantes que a menudo interactúan entre sí. Esta variabilidad extrema supone el mayor reto al que deben enfrentarse los expertos a la hora de tratar de comprender el problema en su dimensión global y encontrar vías de tratamiento eficaces.

18/ El impacto económico de la Depresión Mayor es comparable al producido por el SIDA o los trastornos cardiovasculares. Sólo en Estados Unidos se estima que los gastos anuales relacionados con la Depresión alcanzan los 70 billones de dólares en aspectos muy diversos como los gastos médicos, la pérdida de productividad en las empresas y otras pérdidas indirectas relacionadas.

19/ Es especialmente destacable la tasa de hospitalizaciones características del Trastorno Bipolar. Una investigación reciente llevada a cabo en Estados Unidos por la ‘National Depressive and Manic Depressive Association’ (NDMDA) constató que el 88% de los pacientes diagnosticados con ‘Trastorno Bipolar’ habían sido hospitalizados psiquiátricamente al menos una vez, y el 66% habían sido ingresados dos o más veces. Aunque los síntomas pueden remitir de forma significativa al recibir el tratamiento adecuado, los trastornos funcionales en la vida del sujeto son especialmente persistentes y recurrentes en este tipo de trastorno. Un estudio reciente señala que las personas aquejadas por el Trastorno Bipolar se verán incapacitadas para trabajar durante, al menos, una cuarta parte de su vida activa.

20/ Las consecuencias negativas derivadas de los Trastornos Depresivos no se reducen exclusivamente al ámbito económico o sanitario sino que se extienden a aquellas áreas más directamente relacionadas con la vida familiar y social del individuo. El Trastorno Bipolar, por ejemplo, añade una cantidad impresionante (a menudo insoportable) de tensión y exigencia en las relaciones interpersonales. Se calcula, de acuerdo con el reciente estudio de la NDMDA, que entre el 57% y el 73% de los pacientes diagnosticados de Trastorno Bipolar están divorciados o han pasado por crisis de pareja significativas.

21/ Más de las dos terceras partes de aquellas personas aquejadas de un Trastorno del Estado de Ánimo que reciben tratamiento no han sido correctamente diagnosticadas. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, cerca del 70% de los pacientes con trastornos mentales a menudo se ‘quejan’ de trastornos físicos secundarios asociados como insomnio, dolores vagos y difusos o fatiga generalizada y prestan menos atención a los síntomas más directamente relacionados con el propio trastorno psicológico. La ansiedad, un síntoma común asociado a la Depresión, suele afectar a cerca del 80% de los individuos depresivos.

22/ Por desgracia, aunque las posibilidades de tratamiento de la Depresión son, en la mayoría de ocasiones, eficaces y precisas, se calcula que menos de la mitad de los pacientes afectados de Depresión buscan (y encuentran) el tratamiento más adecuado para sus necesidades. Demasiadas personas se ‘resisten’ al tratamiento porque consideran que la Depresión no es ‘algo serio’, porque creen que ‘pueden salir ellos mismos’ o porque la consideran como ‘una debilidad personal’ en lugar de un enfermedad médica con entidad propia. Curiosamente, a pesar de que sólo un porcentaje minoritario de las personas aquejadas por Depresión buscan tratamiento especializado, los depresivos presentan una tendencia mayor a buscar ayuda médica para otros trastornos físicos menores asociados, como dolores vagos o molestias físicas difusas sin justificación aparente.

24/ El Trastorno Maníaco-Depresivo presenta especiales peculiaridades que dificulta, si cabe, en mayor medida un adecuado y preciso diagnóstico. El Trastorno Bipolar puede ser a menudo enmascarado por otros trastornos psiquiátricos comunes como los trastornos de conducta, la hiperactividad, el abuso de alcohol y drogas, ciertos síntomas psicóticos, rasgos obsesivos, ataques de pánico, personalidad borderline o trastorno por estrés postraumático. Condiciones que añaden dificultad en el diagnostico diferencial del mismo y en el posterior diseño de las estrategias de intervención más adecuadas en cada caso individual.

25/ La Depresión puede ser sufrida por cualquiera, a cualquier edad y en cualquier grupo de población, independientemente de su raza o pertenencia étnica. Nadie es inmune a la Depresión y golpea a personas de toda condición, independientemente de su clase social, país de orígen o nivel cultural, si bien las mujeres presentan una prevalencia dos veces mayor de Episodios Depresivos en comparación con los hombres.

26/ Un estudio realizado sobre más de 1.000 artistas famosos del siglo XX encontró que mostraban una prevalencia entre dos y tres veces mayor de trastornos mentales como la psicosis, los intentos de suicidio, los trastornos del estado de ánimo y el abuso de sustancias en comparación con otras personas que alcanzaron el éxito profesional en otros campos y actividades profesionales como los negocios, la ciencia o la política.

27/ Una investigación realizada sobre diversas generaciones de escritores y artistas arrojó como resultado más significativo el hecho de que la incidencia de la Depresión sobre este grupo específico era entre 8 y 10 veces mayor, la presencia del Trastorno Maníaco-Depresivo era entre 10 y 20 veces superior y los episodios de suicidio e intentos de suicidio era hasta 18 veces mayor en relación a la población general.

28/ El diagnóstico erróneo y los tratamientos inadecuados son especialmente habituales entre las minorías y los grupos marginales. Entre los factores que parecen contribuir a este hecho se encuentran el recelo hacia el uso de los servicios públicos de salud por parte de estos grupos de población, las barreras socio-culturales, la presencia de trastornos secundarios asociados, los factores socioeconómicos, el peso de las creencias religiosas y la dependencia del propio grupo de referencia para tratar los propios problemas sin ayudas externas.

29/ Afortunadamente la Depresión se encuentra entre los trastornos mentales que mejor responden al tratamiento por parte de profesionales especializados. Se estima que entre un 80-90% de las personas que son adecuadamente tratadas responden de forma positiva al tratamiento y prácticamente la totalidad de los pacientes experimentan un alivio significativo, en diferentes grados, de sus síntomas depresivos. Pero, como paso previo fundamental, la Depresión debe ser adecuadamente reconocida y diagnosticada.

30/ La Depresión, cuando no es adecuadamente diagnosticada y tratada, es una enfermedad que puede convertirse en crónica. Se estima que entre el 15-30% de las personas aquejadas de un Episodio Depresivo no se recuperarán jamás de una forma completamente satisfactoria.

31/ Las recaídas son características de la Depresión. Entre el 50 y el 80% de las personas que han experimentado un Episodio Depresivo, sin el adecuado tratamiento, experimentarán otro similiar, generalmente entre los dos y los tres años posteriores a la aparición del primero. Para muchas personas esta primera recaída supone el inicio de una serie de episodios cíclicos depresivos que, en cerca de un 25% de los casos, llegan a cronificarse.

32/ En los últimos 45 años los índices de suicidio se han incrementado un 60% en todo el mundo. El suicidio se encuentra entre las tres mayores causas de muerte entre las personas de ambos sexos cuyas edades oscilan entre los 15-44 años. Los intentos de suicidio son 20 veces más frecuentes que los suicidios ejecutados con éxito. A nivel mundial entre 10-20 millones de personas intentan suicidarse cada año, un millón lo consiguen.

33/ Los pensamientos recurrentes acerca de la muerte y de la posibilidad de terminar con la propia vida son tan comunes entre las personas con Depresión que ha terminado por considerarse como un ‘síntoma’ para el diagnóstico clínico. Se calcula que cerca del 80% de los suicidios son llevados a cabo por personas aquejadas por alguna forma de Depresión. Cerca del 30% de pacientes diagnosticados de Depresión Mayor intentarán, en algún momento, quitarse la vida. La mitad de ellos tendrán éxito.

34/ Los pacientes aquejados de Trastorno Maníaco-Depresivo son considerados el grupo de individuos con mayor riesgo de suicidio e intento de suicidio en comparación con cualquier otra enfermedad mental o física. La mortalidad de los pacientes bipolares no adecuadamente tratados es superior a los enfermos de la mayoría de trastornos cardiovasculares y a los pacientes afectados de cáncer. Diversos estudios realizados sobre grupos de individuos maníaco-depresivos indican que entre un 25-50% de ellos intentarán quitarse su propia vida al menos en una ocasión.

35/ La Depresión puede golpear sobre cualquier grupo de edad, pero es más común entre personas cuyas edades oscilan entre los 25-44 años. La investigación demuestra que el porcentaje se ha elevado entre las personas de la tercera edad, se estima que el 15% de las personas que superan los 65 años padecen Depresión, mostrándose una clara correlación con el hecho de vivir solos. De igual forma se calcula que entre el 10-20% de los niños requerirán ayuda y apoyo relacionado con los síntomas depresivos en algún momento de su infancia. La incidencia de la Depresión entre los niños y, muy especialmente, entre los adolescentes se ha incrementado de forma alarmante en los últimos años.

36/ Cerca del 90% de los Trastornos Maníaco-Depresivos hacen su aparición en la vida del individuo antes de los 20 años, menos frecuente (aunque posible) es la aparición de este trastorno en la infancia o en la edad adulta madura. El porcentaje de hombres y mujeres afectados, a diferencia de la Depresión Mayor, es similar y su aparición es independiente de la raza, la pertenencia a minorías étnicas o culturales, el nivel sociocultural o la clase social.

37/ Uno de cada cinco niños, según algunas investigaciones, presentan algún tipo de trastorno mental, emocional o de conducta clínicamente diagnosticable. Cerca de uno de cada diez pueden padecer algún tipo de trastorno emocional severo. Sin embargo el 70% de los niños y adolescentes no reciben ningún tipo de tratamiento especializado. El 3% de los niños y uno de cada ocho adolescentes sufren algún tipo de Depresión. Una vez que un niño o un adolescente ha experimentado un Episodio Depresivo, el riesgo de padecer un nuevo episodio dentro de los cinco años siguientes se multiplica significativamente. Se calcula que el 20% de los adolescentes que sufren una Depresión Mayor desarrollarán un Trastorno Maníaco-Depresivo en los cinco años posteriores a la aparición de los primeros síntomas depresivos.

38/ La tercera edad es considerada el grupo de edad con mayor riesgo de suicidio. La tasa de suicidio entre este grupo de edad es un 50% superior en relación a la población más joven. Más de 2/3 del total de suicidios dentro de este grupo de población es atribuida a la depresión, cuando ésta no ha sido correctamente diagnosticada y/o tratada. De acuerdo con un estudio muy reciente, la mayoría de los ancianos que acaban suicidándose han visitado a su médico en fechas muy próximas a las de su muerte; El 20% el mismo día, el 40% la semana anterior y el 70% durante el mes anterior a la fecha del suicidio. Estas cifras no hacen sino reforzar la idea de que es necesario priorizar los mecanismos de detección precoz y adecuado tratamiento como vía eficaz para prevenir y/o reducir el porcentaje de suicidos en este grupo de edad.

39/ Se calcula que a lo largo de su ciclo vital,entre un 5-12% de los hombres y entre un 10-25% de las mujeres sufrirán, al menos, algún tipo de Trastorno Depresivo.

40/ Los hombres, a diferencia de las mujeres, tienden a encubrir la Depresión con otras conductas y hábitos de riesgo. Los comportamientos destructivos (hacia sí mismos o hacia los demás), la somatización del trastorno, los rasgos de carácter antisocial, el abuso de drogas legales e ilegales, la violencia, el abuso y el maltrato físico o psicológico son a menudo estrategias y reacciones que tratan de encubrir y/o huir de la causa subyacente… la angustia y la desesperación que se alimentan de un Trastorno Depresivo latente y a menudo inconsciente.

41/ En algún punto a lo largo del ciclo vital de las mujeres, aproximadamente entre el 10-25% sufrirán, como mínimo, un Episodio Depresivo susceptible de ser tratado por los especialistas. Los años inmediatamente posteriores al nacimiento de los hijos y la etapa previa a la menopausia son períodos especialmente críticos.

42/ Los Trastornos Depresivos y los Trastornos de Ansiedad representan el 79% de la totalidad de los diagnósticos psiquiátricos. A menudo la Depresión ‘coexiste’ con otros trastornos, tanto físicos como mentales, que a menudo enmascaran un adecuado diagnóstico y/o dificultan el diseño de estrategias de intervención efectivas.

43/ Los trastornos de ansiedad, el abuso de sustancias y los trastornos de la conducta alimentaria son condiciones asociadas a la Depresión, y en algunos casos, el orígen de ésta, lo que dificulta el éxito de la intervención y reduce las posibilidades de una recuperación real y duradera.

44/ El abuso del alcohol y las drogas es común entre las personas que sufren un Trastorno Depresivo, especialmente entre aquellos que padecen un Trastorno Bipolar. Los investigadores creen que cerca del 50% de este tipo de pacientes abusarán de este tipo de sustancias y presentarán problemas de adicción a lo largo de su ciclo vital.

45/ En los últimos años la investigación científica se ha mostrado especialmente interesada en la relación existente entre la Depresión y diversas enfermedades físicas. Estudios recientes han demostrado que cuando la Depresión, asociada a ciertas enfermedades, es eficazmente tratada, la prognosis de trastornos como el sida, el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, la enfermedad de Parkinson o la diabetes mejora de forma significativa. Así mismo se ha demostrado que la Depresión incrementa, de forma apreciable, el riesgo de padecer problemas de corazón. Las personas con Depresión tienen cuatro veces más posibilidades de sufrir un ataque al corazón en relación con aquellos otros sin antecedentes depresivos.

46/ Numerosas drogas utilizadas en el tratamiento de otras enfermedades, como el cáncer, los trastornos cardiovasculares, la alta presión sanguínea o la artritis, además de algunos contraceptivos orales y ciertos antibióticos pueden precipitar los síntomas característicos de la Depresión. Las enfermedades crónicas o los trastornos agudos también pueden estimular o exacerbar los síntomas depresivos. Los trastornos neurológicos, hormonales, las infecciones o los tumores, en algunas ocasiones, pueden ‘confundirse’ con los rasgos que caracterizan a la Depresión o a los Trastornos Depresivos. De igual forma, cuando todas las pruebas médicas resultan negativas, o si ciertas molestias físicas no responden de forma adecuada a los tratamientos habituales, existe una significativa posibilidad de que la Depresión sea la auténtica responsable latente de los problemas.

47/ Los tratamientos más comúnmente utilizados y aceptados para afrontar con éxito los Trastornos Depresivos son la medicación antidepresiva (como por ejemplo los antidepresivos tricíclicos, los inhibidores de la monoaminoxidasa o los inhibidores selectivos de la reabsorción de la serotonina) y la psicoterapia (especialmente la orientación cognitivo-conductual), de forma independiente o a través de tratamientos combinados. La elección y la efectividad de uno, otro o de ambos dependerá de las características, severidad y persistencia de los síntomas así como de las características del propio individuo. Al igual que sucede con otras enfermedades, el tratamiento eficaz aplicado en los primeros estadios de la enfermedad incrementa las posibilidades de éxito de forma muy considerable. Así mismo, el tratamiento de la Depresión sólo debería ser llevado a cabo por profesionales (psiquiatras y/o psicólogos) con la debida formación, experiencia y cualificación.

48/ Las investigaciones más recientes en relación al tratamiento del Trastorno Maníaco-Depresivo sugieren la combinación de estrategias de carácter farmacológico (administración de litio junto a algunas drogas antipsicóticas, anticonvulsivas y ansiolíticas) y estrategias psicosociales (especialmente la terapia de carácter cognitivo-conductual, el enfoque psicoeducativo y la psicoterapia familiar/pareja complementaria) aplicadas durante períodos prolongados de tiempo por el especial carácter recurrente de la enfermedad. Se considera a la combinación estratégica de ambos enfoques como la vía terapéutica más eficaz y con mayores probabilidades de éxito para lograr la recuperación del paciente aquejado por el Trastorno Bipolar.

49/ La Terapia Electroconvulsiva,a pesar de su carácter controvertido, se sigue utilizando en la actualidad para el tratamiento de la Depresión, reservándose para aquellos casos especialmente graves (depresiones muy severas con tendencias suicidas extremas) o cuando los pacientes no responden a otro tipo de estrategias de intervención más habituales, como las farmacológicas o las psicoterapias de diferentes orientaciones teóricas.

50/ El estigma y el desconocimiento asociado a las enfermedades mentales continúa vigente entre la población general e incluso entre los propios profesionales de la salud. Sólo 1/3 de las personas aquejadas de problemas emocionales buscan ayuda especializada.El 29% de los pacientes aquejados de Depresión ‘reconocen’ que transcurrieron más de 10 años hasta que fueron diagnosticados correctamente. El 60% de los individuos fueron diagnosticados de forma errónea antes de recibir un adecuado diagnóstico y tratamiento.

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