se trata de una depresión severa que tiene su inicio como consecuencia de una nueva maternidad. Aunque la creencia general y lo más común es que estas depresiones aparezcan poco después de dar a luz, los síntomas pueden aparecer incluso semanas antes del parto. La depresión postparto tiene importantes consecuencias en el vínculo entre la madre y el bebé, además de suponer una fuerte fuente de estrés para la nueva madre, que se siente inútil y culpable en esta situación. Por eso es importante intervenir de forma temprana; hay que acudir lo antes posible a un terapeuta y prestar a la paciente toda la ayuda y comprensión posibles durante esta etapa tan complicada.

Si padeces depresión o crees que podrías padecerla, estas son algunas pautas que podrían resultarte útiles:

  • Acude cuanto antes a un especialista de la salud mental que pueda evaluar tu caso y proporcionarte un diagnóstico fiable y valorar si existen otros trastornos asociados.
  • Actívate; aunque no tengas ganas de hacer cosas, no puedes dejar que la falta de motivación te venza. Ponte pequeñas metas de actividades a realizar. No tienen por qué ser nada del otro mundo: ir al mercado, sacar al perro o aplicarte crema hidratante a diario son ejemplos cotidianos por los que empezar.
  • Vigila tus pensamientos y debate contigo mismo. Cuando tengas un pensamiento negativo del tipo ‘soy un inútil’ o ‘todo esto es culpa mía’, párate un momento a analizar si eso es verdad. Busca hechos que confirmen o desmientan tus pensamientos negativos. Te darás cuenta de que la gran mayoría son falsos.
  • Vuélcate en tus relaciones sociales. No importa si es con un familiar, un amigo, tu pareja o un compañero de trabajo. Habla de tus sentimientos, desahógate y déjate querer por alguien cercano.
  • Ponte objetivos diarios y prémiate por lo que haces bien. Estás pasando por un momento muy complicado en el que nada es fácil. Que saques energía para ducharte, ir al trabajo o preparar un bizcocho tiene mucho mérito en el estado en que te encuentras; siéntete orgulloso, felicítate y date un pequeño premio por haberlo conseguido.