La personalidad es un conjunto de rasgos propios de cada persona que guían nuestra forma de comportarnos, de pensar y de vivir el mundo que nos rodea, haciendo que todos seamos únicos y diferentes en nuestra forma de ser. Nuestra personalidad se pone de manifiesto en cada una de nuestras acciones y en todos los contextos de la vida, como el trabajo, las relaciones con los demás o incluso nuestra relación con nosotros mismos.

Como hemos dicho, cada persona tiene una combinación diferente de los distintos rasgos de personalidad que existen, pero aunque seamos únicos, no somos exageradamente distintos. Al final, la mayoría de personas somos capaces de adaptarnos a la mayor parte de situaciones y de respetar las normas sociales propias de nuestra cultura, independientemente de la personalidad que tengamos. Sin embargo, en ocasiones nuestros rasgos de personalidad se van a los extremos, adquirimos hábitos de comportamiento inflexibles y socialmente inadecuados, y es entonces cuando podemos hablar de un trastorno de la personalidad.

El trastorno de la personalidad normalmente se define como una personalidad formada por un patrón de rasgos inflexibles, desadaptativos, que no cumplen con las expectativas sociales y culturales y que por ello producen una perturbación grave o malestar en las distintas áreas de la vida de la persona, como la laboral, la social o la personal. Los trastornos de la personalidad son variados, y por su naturaleza que a menudo hace a la persona sufrir desadaptación social, suelen ir acompañados de otros trastornos asociados como ansiedad o depresión.

A continuación veremos un resumen de la clasificación más común de los trastornos de la personalidad:

Trastorno de la personalidad obsesivo-compulsiva

Se trata de un patrón dominante de preocupación por el orden, el perfeccionismo y el control tanto de las emociones como del comportamiento. Se trata de personas que dan una importancia excesiva a los detalles, las normas, las listas, el orden...

Trastorno de la personalidad dependiente

Se trata de personas que presentan una necesidad extrema de que las cuiden, lo que las sumerge en un comportamiento sumiso, de apego exagerado a quienes les rodean. Presentan un enorme miedo a la separación. Quien lo padece se siente incapaz de...

Trastorno de la personalidad evasiva

Se trata de un trastorno donde la persona se encuentra inhibida socialmente, ya que se sienten incompetente para relacionarse con los demás y es extremadamente sensible a lo que los demás puedan decir de él o ella. Puede considerarse como una...

Trastorno de la personalidad narcisista

Se caracteriza porque quien lo sufre presenta ideas de grandeza y necesidad de que los demás le admiren, además de una marcada falta de empatía. Se trata de personas prepotentes, absorbidas por sus propias fantasías de éxito, poder o belleza....

Trastorno de la personalidad histriónica

Se trata de personas que presentan una expresión emocional excesiva y un patrón constante de búsqueda de atención de los demás. Se sienten incómodos cuando no son el centro de atención y sus interacciones con los demás se caracterizan a menudo...

Trastorno de la personalidad límite

Se caracteriza por la inestabilidad de las relaciones con otras personas, de la autoestima y del estado de ánimo, además de presentar una impulsividad intensa. Quienes lo padecen tienen relaciones sociales intensas e inestables que se...

Trastorno de la personalidad antisocial

Se caracteriza por la ausencia de respeto y la vulneración constante de los derechos de los demás. Quien lo padece incumple sistemáticamente las normas sociales y legales, siendo frecuente que se trate de personas que hayan estado detenidas...

Trastorno de la personalidad esquizotípica

Se caracteriza por la presencia de deficiencias sociales e interpersonales que se manifiestan por malestar psicológico y poca capacidad para las relaciones con los demás, así como por distorsiones del pensamiento y de la percepción y por un...

Trastorno de la personalidad esquizoide

Se caracteriza por un patrón dominante de desapego en las relaciones sociales y por una pobre expresión de las emociones en contextos de relaciones con otras personas. Se trata de personas que no desean ni disfrutan de las relaciones íntimas,...

Trastorno de la personalidad paranoide

Se caracteriza por la presencia de una fuerte desconfianza y suspicacia frente a los demás, de tal manera que sus motivaciones se interpretan como malvadas o con afán de hacernos daño. La persona que lo sufre sospecha sin base alguna de que los...

Trastornos de la Personalidad

La personalidad es un conjunto de rasgos propios de cada persona que guían nuestra forma de comportarnos, de pensar y de vivir el mundo que nos rodea, haciendo que todos seamos únicos y diferentes en nuestra forma de ser. Nuestra personalidad...

La clasificación anterior es meramente orientativa y es completamente normal que al leerla sientas que te identificas con varios de los rasgos listados de forma individual, o que conozcas a alguien que presente algunas de las características citadas. Esto ocurre porque nadie tiene una personalidad perfecta con un cien por cien de adaptación, y es algo totalmente normal. Sin embargo, si te identificas de forma muy marcada con alguno de los trastornos citados arriba o conoces a alguien que cumpla la mayoría de los criterios, deberías intentar solicitar ayuda profesional y que un profesional de la salud mental evalúe el caso y pueda determinar lo que te ocurre.

El tratamiento de los trastornos de la personalidad es tan variado y complejo como los propios trastornos de la personalidad, de forma que se hace difícil describir aquí un tratamiento estándar, puesto que tal cosa no existe. Las técnicas de tratamiento seleccionadas dependerán en gran medida de las particularidades del caso y de las preferencias de paciente y terapeuta. Sin embargo, podemos resaltar que entre las técnicas cognitivo-conductuales más comunes para este tipo de trastornos encontramos la reestructuración de pensamientos distorsionados, el entrenamiento en el manejo de las emociones o el entrenamiento en habilidades sociales. También resultan de gran utilidad los grupos de ayuda mutua entre pacientes que padezcan el mismo trastorno.